El comentarista deportivo Esteban Edul denunció que su número de teléfono fue difundido públicamente tras el encuentro entre Estudiantes y Rosario Central, lo que le generó la llegada de cerca de 300 mensajes y llamados con amenazas y agresiones directas a su WhatsApp. El periodista explicó que, si bien habitualmente recibe críticas en redes sociales por sus análisis, esta vez el hostigamiento pasó a un ámbito privado y personal, algo que decidió hacer público para no normalizar ese tipo de conductas. Aclaró que no leyó la mayoría de los mensajes y que no siente miedo, pero rechazó que todo se justifique bajo el nombre de la pasión deportiva.
Esteban Edul señaló que la reacción excedió a los simpatizantes de ambos clubes, porque el partido abrió un debate más amplio sobre los criterios arbitrales y el uso del VAR en el fútbol argentino. Explicó que su labor se limitó a señalar jugadas que, a su juicio, fueron mal resueltas, y que algunos espectadores creen erróneamente que lo que dicen los comentaristas puede influir en las decisiones del árbitro. Remarcó que cada parte cumple su función y que los jueces son autónomos, aunque la coincidencia en las imágenes observadas alimente sospechas entre el público.

El periodista rechazó que sus cuestionamientos al arbitraje sean un ataque contra Rosario Central y dijo que esas acusaciones por parcialidad se repiten en partidos de todos los equipos. Sostuvo que el arbitraje nacional atraviesa su peor momento y que el problema es estructural: no basta con cambiar personas si se mantienen los mismos criterios de conducción. Consideró que el VAR se utiliza como herramienta de poder y no de justicia, y que la tensión generada desde la dirigencia termina trasladándose a las canchas, como ocurrió con el cruce entre jugadores de ambos conjuntos al final del encuentro.
















