Nueve años tuvieron que pasar para que Atlético Tucumán regresara a los cuartos de final de la Copa Argentina, emulando la campaña de 2017 conducida por Ricardo Zielinski, en la que eliminó a Vélez por 1 a 0 con gol de Favio Álvarez para acceder a la final. Hoy, con Julio César Falcioni al mando, amigo de Zielinski, el club tucumano vuelve a estar entre los ocho mejores del torneo. La plantilla se alista para afrontar esta instancia crucial en el estadio de Los Andes frente a Independiente Rivadavia, tras haber superado en octavos a Independiente con una goleada 4-0.
Dentro del vestuario se percibe la expectativa que despierta estar a solo tres encuentros de conquistar el trofeo y acceder a una competencia internacional, panorama que contrasta firmemente con el complicado primer semestre que vivió el equipo. Futbolistas como Leonel Vega enfatizaron que el cruce ante la “Lepra” se encara como una verdadera final y que la mente estuvo focalizada en el duelo del miércoles desde que concluyó el compromiso ante River. En el mismo sentido, Luciano Vallejo consideró este duelo como una final más, mientras que Manuel Brondo expresó abiertamente su deseo de aspirar a lo más alto, planteando la viabilidad de pelear la copa, clasificar a los playoffs y dejar atrás la mala etapa inicial del año. A estas voces se sumó Luis Ingolotti, quien remarcó la paridad del certamen y la brevedad del trayecto para alcanzar una definición.

Esta representa la tercera oportunidad en la que el “Decano” se ubica en los cuartos de final de la competencia. Sumada a la edición de 2017, la institución tucumana jugó dicha fase en 2012, ocasión en la que fue derrotada 1 a 0 por Racing, conjunto que posteriormente cayó en la final frente a un Boca Juniors dirigido por el propio Falcioni.
El entrenador de Atlético Tucumán aporta una marca histórica particular a este enfrentamiento: es el primer director técnico en acceder a cuartos de final de la Copa Argentina con cuatro clubes distintos (Boca, All Boys, Independiente y el conjunto tucumano). Pese al entusiasmo generalizado del plantel y a la proximidad de un posible logro histórico, Falcioni optó por mantener la cautela. Al ser consultado en conferencia de prensa sobre el valor de avanzar en Lomas de Zamora, el estratega sintetizó la meta con frialdad: “Pasar a semifinales, no más que eso”. De este modo, entre la ambición de sus jugadores y la prudencia de su DT, Atlético intentará superar a Independiente Rivadavia para ubicarse entre los cuatro mejores del torneo.
















