En el último día del plazo fijado por la Constitución Nacional, el Poder Ejecutivo envió al Congreso de la Nación el proyecto de Ley de Presupuesto 2027. La propuesta formalizada por el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, tras una reunión de mesa política previa, establece el reparto de partidas y fija el marco de supuestos macroeconómicos para el cierre del ejercicio actual y el año próximo. De esta manera, el debate parlamentario de la cuarta iniciativa presupuestaria de la actual gestión se traslada a las comisiones del Poder Legislativo para su discusión y posterior tratamiento en los recintos.
El esquema trazado por el equipo económico proyecta una aceleración de la actividad económica, estimando una expansión del Producto Bruto Interno del 3% para 2026 y del 4% para 2027. Esta proyección resulta determinante para el cálculo de los recursos tributarios que sostienen el funcionamiento de las cuentas públicas, en la medida en que una mayor actividad impulsa la recaudación y consolida el margen para preservar la pauta fiscal trazada por la administración.
En materia de precios, el programa oficial prevé profundizar la senda de desinflación, situando la inflación interanual de diciembre de 2026 en un 29% y la de diciembre de 2027 en un 18%. En paralelo a las mediciones de punto a punto, el Ministerio de Economía calculó una inflación promedio anual del 21,1% para todo el ejercicio 2027, un indicador que refleja la evolución de los precios a lo largo del año calendario y que sirve como parámetro para la actualización de partidas.

En lo relativo a la variable cambiaria, el proyecto contempla un tipo de cambio nominal de $1.600 para diciembre de 2026 y de $1.847,6 para el cierre de 2027, valores empleados como referencia técnica para calcular las obligaciones e ingresos estatales nominados en moneda extranjera. Por su parte, la cifra estimada de 1.728 pesos para el dólar promedio de 2027 responde a un cálculo derivado de aplicar la inflación prevista al valor actual de la divisa, por lo que no constituye una predicción sobre el comportamiento del mercado cambiario.
El intercambio comercial de bienes proyecta un saldo favorable en ambos periodos. Para 2026 se anticipan exportaciones por USD 124.801 millones e importaciones por USD 107.850 millones, lo que arrojaría un superávit comercial de USD 16.951 millones. Para 2027, en tanto, las ventas al exterior se ubicarían en USD 133.984 millones frente a compras por USD 118.424 millones, generando un remanente de USD 15.560 millones. Al incorporar la balanza de servicios, el Gobierno estima que el superávit global de bienes y servicios superará los USD 15.000 millones, impulsado por exportaciones globales superiores a los USD 130.000 millones.
En el frente fiscal, el texto consolida la meta de equilibrio al proyectar un superávit primario del Sector Público Nacional equivalente al 1,3% del PBI tanto para 2026 como para 2027, lo que representa $15.537.381,1 millones y $18.439.871,9 millones respectivamente. Al considerar el pago de los intereses de la deuda pública, el resultado financiero ascendería al 0,2% del PBI en ambos años. De cumplirse este sendero, la gestión completaría cuatro periodos consecutivos de superávit financiero sin encontrarse en cesación de pagos, un escenario que el ministro Caputo destacó como inédito en el registro histórico del país.
Por último, el proyecto oficial prevé una recomposición nominal del salario medio del 25,4% para 2027. La capacidad de este incremento para traducirse en una mejora real del poder adquisitivo dependerá del grado de cumplimiento de las pautas inflacionarias contempladas en el propio documento.
















