Aunque aún faltan varios meses para la apertura del mercado de pases de invierno, River ya comenzó a moverse con anticipación con el objetivo de reforzar su plantel y ser protagonista en la segunda mitad del año. En ese contexto, la dirigencia trabaja en una negociación que podría convertirse en uno de los grandes golpes del mercado: la posible llegada de Ángel Correa.
Las gestiones son encabezadas por Stefano Di Carlo, quien mantiene contactos con Tigres UANL, actual equipo del delantero. Las conversaciones se vienen desarrollando desde hace varias semanas y apuntan a concretar el arribo del campeón del mundo con la Selección Argentina a partir de julio.
En medio de un clima cargado tras las repercusiones que dejó el último Superclásico, el club de Núñez no solo trabaja en lo futbolístico bajo la conducción de Eduardo Coudet, quien busca ajustar detalles en el equipo, sino que también avanza en la planificación del plantel de cara al segundo semestre. En esa línea, además del interés por el mediocampista Mauro Arambarri, el nombre de Correa aparece como prioridad para potenciar el ataque.
Las posibilidades de que el delantero de 31 años se sume a River son concretas. Uno de los factores clave es que el propio futbolista habría dado el visto bueno para que la negociación avance. A esto se suma que tanto desde el club argentino como desde la institución mexicana reconocen que las charlas evolucionan de manera positiva, lo que alimenta el optimismo en todas las partes.
Sin embargo, la operación no será sencilla desde lo económico. Correa tiene contrato vigente con Tigres hasta 2030 y es considerado una pieza importante dentro del plantel. Además, el club mexicano desembolsó cerca de nueve millones de dólares a mediados de 2025 para adquirir su pase desde Atlético de Madrid, lo que eleva su cotización actual. A esto se suma su salario, que también representa un desafío significativo para las arcas del club de Núñez.
Pese a estas dificultades, en River confían en poder avanzar y cerrar la operación. La predisposición de Tigres a negociar y la voluntad del jugador son elementos que mantienen viva la ilusión de concretar uno de los fichajes más resonantes del fútbol argentino.
No es la primera vez que el nombre de Correa aparece en el radar del club. Antes de su llegada al fútbol mexicano, Marcelo Gallardo ya había intentado sumarlo como refuerzo, considerándolo una pieza ideal para reforzar el frente ofensivo. En aquel momento, el pase no se concretó, pero el interés dejó en claro que el delantero siempre fue un objetivo importante para la institución.
El propio Correa, en su momento, había bajado el tono a los rumores al señalar que no había tenido contacto directo con el entrenador. Sin embargo, también destacó el peso del club y la figura de Gallardo, dejando abierta la puerta a una posible llegada en el futuro.
Hoy, ese escenario vuelve a tomar fuerza. Con un mercado que todavía no abrió oficialmente, River ya juega su propio partido fuera de la cancha, con la intención de adelantarse y asegurarse un refuerzo de jerarquía internacional que podría cambiar el rumbo del equipo en la temporada.
















