La primera final de la Liga Tucumana de Fútbol entre Concepción FC y Social Graneros culminó de forma abrupta en el estadio de Deportivo Aguilares producto de serios desmanes desatados en el sector de las tribunas. El cotejo, que se disputaba en territorio neutral, marchaba igualado sin tantos al término de la etapa inicial cuando se registraron los primeros cruces violentos entre las parcialidades del Cuervo y del Cocodrilo mientras los futbolistas abandonaban el campo de juego hacia los vestuarios. La escalada de agresiones entre ambos sectores de hinchas terminó por sobrepasar el operativo de seguridad dispuesto en el recinto.

Ante la falta de garantías para resguardar la integridad física de los asistentes, los planteles y las autoridades, la terna arbitral junto a las fuerzas policiales determinaron suspender el desarrollo del segundo tiempo tras una espera inicial. La resolución definitiva del choque, así como la eventual aplicación de sanciones o la reanudación del tiempo restante, quedará bajo el análisis del Tribunal de Disciplina de la Liga Tucumana de Fútbol, organismo que deberá evaluar los reportes de los árbitros y de la policía provincial para deslindar las responsabilidades correspondientes.
















