El inicio fue ideal para el conjunto de Eduardo Domínguez en el estadio UNO. Apenas transcurrían cuatro minutos cuando Fabricio Pérez sacó un remate que se desvió en el camino y terminó en los pies de Joaquín Tobio Burgos, quien definió para marcar el 1-0 tempranero.
A partir de ese momento, el Pincha dominó las acciones del juego con Tiago Palacios como eje del circuito ofensivo. El rival prácticamente no generó peligro sobre el arco de Fernando Muslera, quien volvió a la titularidad tras superar un estado febril, pero al local le faltó efectividad para estirar la diferencia. La opción más clara para sellar el segundo gol la tuvo Pérez al comienzo del complemento, pero falló increíblemente con el arco a su disposición.

Esa falta de contudencia la pagó cara. En una jugada aislada y cuando el partido parecía bajo control, Fernando Zampedri sacó un disparo de baja peligrosidad que sufrió un desvío clave, colándose en el ángulo del arquero local para establecer el 1-1 definitivo.
El tramo final del encuentro también dejó estrenos y retornos en la alineación platense: Joaquín Correa sumó sus primeros minutos tras 12 años en el fútbol exterior y tuvo un cabezazo claro para convertir, mientras que Baltasar Rodríguez debutó al ingresar por Palacios, quien debió retirarse con un fuerte golpe en la cabeza.
Con esta igualdad 1-1 en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, la serie quedó completamente abierta. Estudiantes encarará una semana de alta exigencia, ya que antes de disputar la revancha el próximo martes en Santiago de Chile —donde estará obligado a ganar para acceder a los cuartos de final, deberá disputar este sábado el clásico platense frente a Gimnasia.
















