En un contexto signado por la privacidad y un despliegue de seguridad especial, Lionel Messi arribó este sábado por la noche a la ciudad de Rosario junto a su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos para despedir a su padre, Jorge Messi. El avión que trasladó a la familia aterrizó aproximadamente a las 20:40, momento en el cual el personal de Migraciones concretó los trámites correspondientes antes de dar inicio al recorrido hacia el lugar del velatorio.
Aunque en primera instancia se evaluó concretar el traslado del capitán argentino en helicóptero desde la terminal aérea hasta el predio de El Prado, el trayecto terminó realizándose por vía terrestre. La modificación de la logística obedeció a razones de seguridad, dado que la falta de luz natural sumada a la presencia de cables en la zona dificultaban un aterrizaje nocturno.

Los restos de Jorge Messi permanecen desde las 9:00 de la mañana en el mencionado cementerio, situado a unos 20 minutos del centro rosarino sobre la ruta con dirección a Casilda. El recinto cuenta con dos accesos independientes separados por 200 metros, lo que facilitó el flujo de vehículos durante la tarde y el resguardo de los familiares que aguardaban allí la llegada del futbolista.
A pesar del fuerte impacto público que provocó su retorno a la ciudad, la familia optó por mantener las exequias en la más absoluta intimidad. Para garantizarlo, el perímetro cuenta con custodia constante y el acceso al recinto se encuentra estrictamente restringido solo a quienes dispongan de un código QR de autorización.
















