Mario Leito rompió el silencio tras la presentación formal dictada contra el vicepresidente segundo de Atlético Tucumán, Gonzalo Carrillo Leito, a quien se señala por su presunta relación con INDIANS, firma proveedora de indumentaria de las divisiones inferiores del club. El presidente del “Decano” sostuvo que exigirá “que se investigue absolutamente todo” para determinar la veracidad de los hechos y aclaró que el trámite no solo derivará a las áreas correspondientes de la institución, sino eventualmente a los Tribunales.
La denuncia formal, remitida a la presidencia, a la Comisión Directiva, a la Subsecretaría Jurídica y al Tribunal de Ética y Disciplina, fue impulsada por socios, integrantes de la minoría de la directiva y referentes de seis sectores opositores (Agrupación Monumental, Atlético Celeste y Blanco, Atlético Primero Siempre, Deca Cultural, Grandeza Decana y Movimiento de Socios, agrupados en la Mesa de Diálogo). El eje central del reclamo es la posible violación del artículo 42 del Estatuto Social, que prohíbe y limita los negocios o contrataciones entre la institución y sus propios dirigentes.

Ante este escenario, la presentación no solo adjunta documentación y material fotográfico, sino que incluye exigencias puntuales: la apertura inmediata del sumario, el apartamiento preventivo de Carrillo Leito, quien además se desempeña como concejal de San Miguel de Tucumán y, en caso de comprobarse la falta, su remoción del cargo junto a las sanciones de rigor.
Esta controversia no es un hecho aislado. Ya en el mes de junio, la agrupación Atlético Primero Siempre había intimado a la Comisión Directiva para que explicara la relación con la marca INDIANS, argumentando que la firma figuraba registrada a nombre del propio vicepresidente segundo y dando un plazo de 48 horas previo a recurrir a la Dirección de Personas Jurídicas.
Con el tema asentado en la agenda institucional, la investigación formal encabezada por los órganos de control (la Subsecretaría Jurídica y el Tribunal de Ética y Disciplina) deberá esclarecer el historial del vínculo comercial entre el club y la empresa: desde cuándo opera, quién aprobó los contratos, qué rol desempeñó Carrillo Leito y por qué los mecanismos internos de fiscalización no advirtieron con anterioridad la posible incompatibilidad. El avance del expediente marcará si el proceso concluye dentro del marco disciplinario del “Decano” o si deriva, como anticipó el propio Leito, en el fuero judicial.
















