La Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, bajo la dirección del fiscal Pedro Gallo, se encuentra investigando el fallecimiento de Fabricio Alexander Andrade, un joven de 18 años que murió la madrugada de este domingo tras lo que inicialmente se reportó como un accidente vial en el barrio La Ciudadela, en San Miguel de Tucumán. El caso cambió de rumbo de forma drástica luego de que el personal médico detectara que la víctima presentaba un impacto de bala.
El hecho comenzó a registrarse cerca de las 3:20 de la mañana, cuando agentes de la Comisaría Tercera acudieron a la esquina de Libertad y Lamadrid tras recibir un aviso sobre un choque. En el lugar hallaron a Andrade, quien había colisionado en su motocicleta contra un árbol. Ante la gravedad de la situación, el joven fue trasladado de urgencia al hospital Ángel C. Padilla.

Fue en el centro asistencial donde los profesionales de la salud descubrieron la verdadera causa de la gravedad del cuadro: un orificio en la zona del omóplato que coincidía con un disparo de arma de fuego, presuntamente realizado desde una distancia corta. A pesar de la atención recibida, el joven perdió la vida a los pocos minutos de su ingreso.
A partir de este hallazgo, las autoridades reorientaron el caso como un presunto asesinato. Los investigadores Julieta Molé y Javier González Llonch coordinaron las primeras acciones en el lugar del impacto, acompañados por peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), quienes levantaron evidencias tanto en la vía pública como en el nosocomio.
La revisión de las cámaras de seguridad de la zona aportó un dato clave para la causa. Según fuentes de la investigación, las grabaciones muestran que en la motocicleta viajaban dos personas y que, inmediatamente después de que el vehículo chocara contra el árbol, el acompañante huyó del sitio. Actualmente, las tareas policiales se centran en identificar y dar con el paradero de este sospechoso para esclarecer qué sucedió en los momentos previos al choque.
Por ahora, el Ministerio Fiscal mantiene abiertas distintas líneas de investigación para determinar el motivo del ataque y el lugar preciso donde la víctima recibió el disparo. Entre las teorías analizadas por los pesquisas se evalúan opciones que van desde una tentativa de robo hasta un ajuste de cuentas o un altercado violento, mientras se procesan los resultados de las pericias balísticas y las declaraciones de testigos.
















