Con apenas 11 años, Abdul Ndiaye se está convirtiendo en un nombre a tener en cuenta en el fútbol infantil de Atlético Tucumán. Nacido en la provincia e hijo de un inmigrante senegalés, el juvenil se define a sí mismo con total orgullo como tucumano, representando una nueva generación de futbolistas afroargentinos en el país.
Su evolución en las divisiones formativas del club no ha pasado desapercibida. El detector de talentos César Mosquera, quien recientemente había puesto la lupa sobre cinco futbolistas afrodescendientes menores de 20 años en Argentina, decidió expandir su radar para incluir a este prometedor jugador categoría 2015.
Dentro de la cancha, Ndiaye se diferencia de sus pares gracias a una combinación clave de factores. De acuerdo con las observaciones de Mosquera, las principales virtudes que lo hacen sobresalir a su corta edad son su notable velocidad, su actitud competitiva y una gran versatilidad para adaptarse al juego.
















