A los 75 años, falleció la cantante británica Bonnie Tyler, reconocida mundialmente por su potente y característica voz que marcó la música de las décadas de 1970 y 1980. Su familia confirmó la noticia a través de un comunicado en sus redes sociales, informando que murió “inesperadamente” a última hora del miércoles en un hospital de Portugal, como consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo tratada. En el texto pidieron respeto y privacidad para sobrellevar el momento.
Ya a principios de mayo pasado, la artista había sido sometida a una cirugía intestinal de urgencia en la ciudad portuguesa de Faro, donde residía, y debió ser inducida a un coma farmacológico. Por esa razón, la gira europea que tenía previsto iniciar el 22 de mayo en Malta quedó suspendida. A mediados de junio, tras cumplir sus 75 años, se supo que había salido del coma, aunque su estado seguía siendo grave y permanecía en cuidados intensivos. En cambio, en una entrevista realizada en marzo de este año, había comentado que se sentía bien, disfrutaba de sus presentaciones y contaba que había superado problemas en las rodillas mediante tratamientos que le dieron buenos resultados.

Nacida el 8 de junio de 1951 con el nombre de Gaynor Hopkins, creció en un pueblo de Gales en un hogar modesto, junto a sus cinco hermanos. Desde niña mostró pasión por la música: admiraba a artistas como los Beatles, Janis Joplin o Nina Simone, y practicaba cantando frente al espejo. Al adoptar el nombre artístico de Bonnie Tyler, comenzó su carrera en 1977 con el álbum The World Starts Tonight, que le dio reconocimiento gracias al tema “Lost in France”. Al año siguiente se consolidó con “It’s a Heartache”, y luego, al trabajar con el compositor Jim Steinman, grabó “Eclipse total del corazón”, la canción que la llevó a la cima de las listas y se convirtió en su mayor éxito.
A lo largo de su trayectoria obtuvo tres nominaciones a los premios Grammy, representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión 2013 y fue distinguida como Miembro de la Orden del Imperio Británico. Aunque su tema más famoso superó los mil millones de reproducciones, impulsado incluso por la coincidencia con eclipses solares en años recientes, ella misma comentó en varias ocasiones que no recibió grandes ganancias por él, ya que no era su autora. La canción cruzó generaciones y apareció en versiones de otros artistas, en películas y en programas de televisión, manteniéndose vigente décadas después de su lanzamiento.















